Un Poco sobre el Carnaval de Santa Cruz de La Palma

La Habana, todos los años, por un día.


La vida bohemia y de algarabía es sin duda alguna a vida nocturna, en muchos casos consumiendo bebidas alcohólicas y en algunos casos con sustancias dañinas; sin embargo, nosotros queremos darte a conocer una fiesta gigante, sana, limpia y que no dañara tu cuerpo ni tu integridad y es el carnaval palmero.

Antes de pasar a conocer que es, lo más importante ahora es saber en dónde. El carnaval blanco o la fiesta blanca como también se la conoce, es sin duda alguna el evento más esperado, donde podrás disfrutar del carnaval sin que tengas que alejarte de dónde vives; y para ello te presentamos algo que no has visto en otro lado.

La ciudad de Santa Cruz de la Palma es el lugar élite y top en el cual el carnaval sin duda alguna brinda lo mejor para toda España, en este tipo de fiestas hay mucha tradición y mucha cultura que va de la mano con la Isla de Cuba donde hubo esta mezcla de culturas y tradiciones; entre las costumbres de esta fiesta es la que hombres y mujeres vistan ropas de aquellas zonas que recuerdan a esas personas que retornaban después de haber "hecho las américas", esta tradición también simboliza que las maletas y maletines que portan, van repletos de dinero y objetos de valor traídos del continente americano.

El ambiente es rítmico y sabroso, al tener entonaciones cubanas y disfrutar de ese toque picaresco y pícaro de la cultura latina; ciertas bebidas típicas y muy conocidas en estos eventos son los mojitos, la melaza y la caña de azúcar, es una mezcla que no te hace ver ni sentirte mareado como una bebida alcohólica, sino como una bebida fresca, rica y con ese toque cítrico y sabroso.

El personaje principal y que los amigos del carnaval cuidan mucho es la Negra Tomasa, la cual es la reina del evento y la iniciadora de la diversión en La Palma.

Esta tradición se inició en el siglo XIX a partir de los festejos que se celebran con la llegada al puerto de los barcos desde Cuba y Latinoamérica. Se llamaban "indianos" a los isleños que habían emigrado y volvían a la isla presumiendo de riquezas e historias de prosperidad.

La batalla de los polvos de talco, según la creencia popular tiene su origen durante el siglo XIX, cuando un barco deja en puerto un cargamento de harina en mal estado, convirtiéndose en elemento de diversión del carnaval que en esas fechas se celebraba. Esta creencia fue desechada pues se han hallado documentos del siglo XVII que hablan de "empolvarse" el Lunes de Carnaval. Se cree que es una costumbre heredada de los rituales ñáñigos cubanos de blanquearse la piel.

Desde comienzos del siglo XX esta tradición fue reprimida por las autoridades, puesto que según ordenanzas de la época "alteraban en demasía el orden público". A partir de la segunda mitad del siglo comenzó a recuperarse con fuerza esta tradición, sustituyendo la harina original por talco.

En los años sesenta del siglo XX, un grupo de amigos, entre ellos Alfredo Pérez Díaz, los hermanos Yolanda, Gonzalo y Manuel Cabrera Santos y Estela Sánchez Cabrera, esposa de este último, todos ellos grandes enamorados del carnaval y la parranda, decidieron parodiar al emigrante que vuelve de hacer Las Américas. El Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma agradeció su contribución al carnaval con un sencillo homenaje celebrado en 2003.

Ambos ingredientes (los polvos de talco y la parodia del Indiano arrogante y elegantemente vestido,preferiblemente de blanco riguroso) se unieron de forma espontánea y genuina en la década de los 80, dando lugar a la fiesta tal y como se celebra hoy en día.